Historia
Notas de Historia

Los inolvidables coches motor Fiat (III)

En esta tercera parte nos internamos en los servicios que noblemente prestaron, resultando una ayuda crucial en tiempos que el tráfico aumentó considerablemente.

Por Andrés J. Bilstein
Publicada el 11-11-2007

[Leer nota anterior...] La puesta en servicio de los 7131 significó el retiro progresivo de la mayoría de los coches motor que circulaban por aquella época, tanto en la trocha ancha como en la trocha media, excepto en el Ferrocarril San Martin que -al igual que lo que ocurría en la trocha métrica, fue dotada con coches motor de origen Húngaro (los conocidos Ganz).

De esta manera, integrando formaciones de entre dos y seis unidades, se adentraron en la geografía argentina en cada uno de los ferrocarriles citados. En el Ferrocarril Mitre se destacaron en los servicios entre Retiro y Pergamino, Retiro – Zárate - San Pedro – San Nicolás y numerosos servicios en la zona norte de la provincia de Buenos Aires y Santa Fe.

Su principal actuación, no obstante, se dio en los Ferrocarriles Roca y Sarmiento, donde lentamente fueron desplazando a los veteranos Drewry, Birmingham y Armstrong Whitwhort en los servicios suburbanos Temperley a La Plata y Cañuelas, Haedo a Mármol, Merlo – Lobos, Pereyra – Ensenada, La Plata – Pipinas, Atalaya y Magdalena, Moreno – Lujan – Mercedes, Lobos – Navarro, etc. También cabe citar los servicios entre Bahía Blanca y Darregueira, Gral. Acha y Patagones; Plaza Constitución a Tandil, Daireaux, Necochea o Toay sólo por citar los de mayor relevancia.

Uno de los coches furgón, el CMF 5060, fue modificado incorporándose una cabina de conducción auxiliar en el extremo donde acoplaría el remolque, a fin de poder ser utilizado como coche motor simple, Después de algún tiempo actuando como ambulancia, fue destinado a servicio de recaudación en estaciones terminando sus días como auténtica locomotora de auxilio de equipos averiados. Otro de los furgones, el CMF 5064, operó hasta mediados de los años 80 con el tren 2119/2120 entre Plaza Constitución y Daireaux dedicándose también a las tareas de auxilio una vez que fue reemplazado por tren convencional en aquel servicio.

La década del 90 los encontró relegados a servicios mayormente locales, entre Temperley y Haedo, La Plata y Río Santiago, Merlo – Lobos y Villa Ballester –Zárate. Su estado, sin embargo, era generalmente crítico, y las roturas y averías en el trayecto eran moneda corriente, tanto como el fuego espontáneo que pareció ser su peor enemigo (alguien asegura que es el talón de aquiles de los productos Fiat) y diezmó el parque de forma considerable. Entre tanto, lugares como Tolosa (F.C.G. Roca) o Victoria (F.C.G.Bme. Mitre) se convirtieron en auténticas morgues de estos nobles coches, que formando interminables trenes de óxido y suciedad esperaban su ominoso destino. [Seguir leyendo...] 

Fuentes consultadas

  • Pignataro, M.A. Traccion Diesel en revista El Expreso.
  • Manual de conducción y mantenimiento de coches motores FIAT (FA).

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