Historia
Notas de Historia

Las Alco RSD-35 del Ferrocarril Belgrano

Producto de una de las más grandes firmas fabricantes de locomotoras, fueron una valiosa herramienta para el Ferrocarril Belgrano, que las utilizó en todo tipo de servicios.

Por Andrés J. Bilstein
Publicada el 08-07-2012

A finales de la década del 60, con objeto de avanzar en la dieselización de sus líneas, la Empresa de Ferrocarriles del Estado Argentino (EFEA) contrató con la American Locomotive Company (ALCo) de Estados Unidos la provisión de 110 locomotoras diesel eléctricas del tipo multipropósito de 1300 HP de potencia para la trocha ancha y angosta. Así, la línea General Belgrano (trocha métrica) recibió 40 unidades fabricadas en la planta de Schenectady (Nueva York) mientras que las 70 restantes, destinadas a la Línea General San Martin (trocha ancha) fueron construidas por una subsidiaria de aquella, la Montreal Locomotive Works de Canadá.

Si bien ambas guardan un aspecto similar, las que en esta ocasión tratamos contaban con algunas pequeñas diferencias de diseño. Una de ellas era el diámetro de las ruedas, de 1016 mm contra 914 mm de las unidades de trocha ancha debido a contemplarse su utilización en ramales con cremallera. Esto otorgaba una mayor altura total a la locomotora, lo que obligó a bajar el techo de la cabina de conducción para no exceder el gálibo del F.C. Gral. Belgrano.

Estaban equipadas con un motor diesel ALCo modelo 251-D de 6 cilindros en línea acoplado a un generador General Electric 5-GT-740-PB1 de 880 KW de potencia. Éste alimentaba los seis motores de tracción de la misma marca y modelo 5-GE-761-A1 y 180 KW de potencia cada uno. Con un peso en servicio de casi 79 toneladas, podían alcanzar los 104 km/h. Su esfuerzo de tracción inicial era de 23.000 kg mientras que el esfuerzo de tracción contínuo era de 19.340 kg. Para el frenado contaban con un equipo Westinghouse modelo 26-LA.

Clasificadas por el ferrocarril como clase DE625, fueron numeradas 6756 a 6795 y enseguida fueron afectadas al depósito base Córdoba para cubrir los servicios en vía principal entre Retiro y Tucumán, Cruz del Eje (por Dean Funes y Capilla del Monte), San Juan, jachal, Mendoza, Polvaredas, Catamarca, La Rioja, Andalgalá y otros sectores de la red, alcanzando incluso el ferrocarril a Mamoré (Bolivia) mediante un acuerdo celebrado en los gobiernos Argentino y Boliviano.

También se las pudo ver corriendo en la sección local entre Retiro y Villa Rosa, compartiendo servicios con las General Electric U-12C y English Electric hasta el arribo de las nuevas General Motors G-22CU que las desplazaron definitivamente de ese corredor, retornando a los servicios en la zona centro del país.

A principios de los años 90, cuando Ferrocarriles Argentinos vivía sus últimos días, algunas unidades fueron nuevamente afectadas a la corrida de los servicios de larga distancia por vía principal a Tucumán y Salta. También por aquellos años se las pudo ver corriendo carga por el ramal G entre Rosario y Buenos Aires vía Pergamino (ex C.G.B.A).

La concesión de los servicios de carga en 1992 abrió un nuevo capítulo en la historia de los ferrocarriles. Sin embargo, no se presentaron interesados para el Ferrocarril Belgrano por lo que las unidades aquí tratadas fueron quedando progresivamente fuera de servicio concentrándose en talleres Alta Córdoba. Catorce unidades, incluso, fueron desguazadas por orden del Ente Nacional de Administración de Bienes Ferroviarios (ENABIEF) pese a no presentar daños severos, sino apenas algunos faltantes utilizados oportunamente para reparar otras unidades.

Hacia 1997 Talleres Córdoba reconstruyó la unidad 6761 sobre la que aplicó, además, algunos cambios y mejoras de diseño (barandas laterales de locomotoras GM, nuevas barandas en los frentes, reubicación de los faros de unidad sellada ahora en disposición horizontal, nuevos asientos para la tripulación, etc.). Renumerda como “ME61” y bautizada “Peperina” (en alusión a la popular hierba cordobesa) fue alquilada a la empresa Belgrano Cargas para correr trenes de cereal entre Pergamino y Sorrento (Santa Fe). En 1998 fue arrendada a la efímera empresa “Ferrocarril Córdoba Central”, que la redecoró en distintos tonos de verde con bajos en plateado para correr trenes de pasajeros entre Córdoba y Cruz del Eje. La desaparición de esa empresa en el año 2000 confinó a esa locomotora nuevamente al abandono hasta Agosto de 2006, cuando fue entregada a la empresa Ferrovías para correr un servicio diferencial de coches remodelados y modernizados entre Retiro y Pilar, convirtiéndose en el único exponente de esta clase en servicio.

Fuentes consultadas

  • Pérez Darnaud, Carlos en suplemento Locomotoras Argentinas de revista MDT Trenes.
  • Información vertida por empleados del ex F.C. Gral. Belgrano

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