Historia
Notas de Historia

Curiosas y emblemáticas Whitcomb

De curiosa fisonomía, constituyeron la primera incorporación masiva de locomotoras diesel en los ferrocarriles argentinos. A contonuación, un breve repaso por su historia.

Por Andrés J. Bilstein
Publicada el 26-12-2012

Entre 1946 y 1950 el flamante Ferrocarril General Belgrano incorporó gran cantidad de locomotoras, tanto a vapor como diesel eléctricas. Esta primera orden de compra de locomotoras diesel fue por 110 unidades e involucraba a las firmas The Whitcomb - subsidiaria de la Baldwin Locomotive Works- y General Electric. La primera debía entregar 75 unidades simples de 600 HP y la segunda 35 unidades dobles de 1800 HP. La primera orden de compra fue para la General Electric, razón por la cual el ferrocarril clasificó a esas locomotoras como DE-1, y la segunda fue para la Whitcomb, cuya clasificación resultó ser DE-2. La compañía The Whitcomb cumplió más rápidamente con el pedido lo que originó que, en rigor, su producto contara con el privilegio de convertirse en la primera locomotora Diesel de adquisición masiva de los Ferrocarriles Argentinos.

Se trata de locomotoras del tipo bidireccional, con una sola cabina de conducción ubicada en un extremo (la cual se caracteriza por su gran tamaño) y si bien por la época de su construcción es un modelo de segunda generación, tiene muchas reminiscencias de las tipo ‘Cab’. La sala de máquinas está ubicada en un capot largo con pasillos laterales y con barandas tan sólo en los pasamanos de las escalerillas de acceso y en el frente del capot largo (Ver ficha técnica).

El proyecto original de dieselización de la línea Belgrano contemplaba afectar la nueva tracción a los sectores de vía principal en los tramos Retiro - Rosario (Vía CC), Córdoba - Tucumán, Retiro - Rosario - Santa Fe, Rosario - Buenos Aires (Vía Pergamino).

Las Whitcomb 70-DE-30 tuvieron a su cargo la dieselización de la línea suburbana en el sector de Retiro a Villa Rosa, asegurando también la corrida de trenes mixtos en el sector Retiro - Rosario - Alta Córdoba y en el sector Alta Córdoba - Balnearia. También corrieron trenes de carga/maniobra en el sector Retiro - Rosario. En la línea suburbana reemplazaron a los coches motor y a las locomotoras a vapor. Este sector fue el primero de los alrededores de Buenos Aires en tener vehículos de tracción diesel pues ya en 1938 los coches-motor Ganz habían monopolizado el tráfico en el sector Retiro - Boulogne. En esta línea, junto con las Whitcomb, se estrenaron los nuevos coches construidos en los talleres de Tafí Viejo. La explosión demográfica que experimentó el Gran Buenos Aires a fines de los años 40 hizo necesario brindar al usuario un frecuente y confiable servicio, algo que la línea CC pudo ofrecer gracias a estas mejoras.

Con la incorporación en 1958 de las locomotoras English Electric para el servicio local de la línea CC entre Retiro y Villa Rosa comenzó el desplazamiento de las Whitcomb hacia nuevos rumbos. Estas asumieron entonces tareas de carga y maniobra en la línea CC y algunas unidades, las que en mejores condiciones se encontraban, se desplazaron a la zona local de las líneas G y M para servir en los sectores Buenos Aires - González Catán y Puente Alsina - Libertad.

En 1963 la línea Belgrano incorpora locomotoras ALCO RSD-35, destinadas a la dieselización de la zona Córdoba, pero algunas unidades pasan a reforzar los servicios locales de la zona CC, lo que decidió el fin de la actuación de las Whitcomb en los trenes locales del sector Retiro - Villa Rosa, quedando sólo en servicio en la zona Buenos Aires. Para este entonces más de la mitad del parque se encontraba fuera de servicio y se hallaba concentrado en los talleres Gambier del ex Ferrocarril Provincial de Buenos Aires, en la ciudad de La Plata.

La Zona Buenos Aires hizo mucho por mantener a estas locomotoras en servicio, tanto para los servicios locales como para la carga, pues las Werkspoor 600 ya no daban más pese a contar con menos de diez años de servicio, además de que su peso por eje las limitaba en su operación. Pero en 1969 se decide la recuperación de las máquinas holandesas. Esta reconstrucción se llevó a cabo entre 1970 y 1972, acelerando el fin de las Whitcomb en los trenes locales, quedando unas pocas afectadas a los servicios de maniobras y retornando a la línea CC. El grueso del parque, unas 50 unidades, fue radiado y desguazado hacia 1969, mientras que otras 20 se dan de baja en 1971. Unas pocas, no obstante, fueron reacondicionadas para asumir las tareas de maniobras y así eliminar las pocas locomotoras a vapor que aún operaban en Saldías y Boulogne, con tal éxito que un par de unidades retornaron a la Zona Buenos Aires para las maniobras en Tapiales, Buenos Aires y Puente Alsina. La última en apagar su motor fue la 10744, que operó como pilota interna de maniobras en el taller Alta Córdoba hasta 1988.

Fuentes consultadas

  • Pignataro, M. A. Serie Tracción Diesel en revista El Expreso; Pérez Darnaud, C.A. en Cuadernos de Trenes # 1.

Nota sobre copyright

Queda prohibida la reproducción parcial o total del presente artículo salvo expresa autorización del autor. Para compartir la nota utilice el siguiente enlace:
 
  Utilice la combinación Ctrl+C para copiar el link
   
   

Utilidades

[Versión para imprimir]

Otras notas que pueden interesarte

Los coches Push-Pull de trocha ancha (Parte I)
Los tranvías Tassara
Señalamiento mecánico en Argentina (I)
Las General Electric U-13C (I)