Historia
Notas de Historia

Los tranvías PCC del Urquiza

De moderna concepción, llegaron a nuestro país desde la costa del Pacífico de Estados Unidos para correr incansablemente por muchos años más.

Por Carlos A. Pérez Darnaud
Publicada el 30-07-2013

Los tranvías de la serie 1500, también conocidos como PCC, llegaron a nuestro país en el año 1959, y en principio se los destinó para los servicios tranviarios de la línea 22, entre Quilmes y Retiro, donde finalmente nunca circularon a pesar de que se había preparado la infraestructura de rieles y tendido aéreo.

Una vez en suelo criollo Talleres Lynch procedió a su puesta a punto y el primer tren compuesto por los coches 1523 y 1528 realizó su viaje inaugural a San Martín.

Al producirse la clausura de este ramal (28-10-61), prosiguen circulando en el recorrido Ejército de los Andes- Campo de Mayo, en este caso los coches 1503 y 1504; y luego entre Federico Lacroze y la primera con el tren formado por los vehículos 1503, 1512 y 1516. También realizaron los servicios “cortos” hasta Lourdes.

Durante el poco tiempo en que prestaron servicios se los pudo ver en formaciones de dos, tres y hasta cuatro coches.

Debido a su conformación para prestar un más eficiente servicio se les realizaron modificaciones de importancia que les dieron mayor comodidad a los pasajeros. En algunos coches se practicaron aberturas en los frentes para permitir el paso entre los mismos, agregándose los correspondientes fuelles de interconexión; se anularon en este caso los puestos de conducción, convirtiéndose en remolques estos vehículos a los que además se les quitaron los troles. En otros se realizó solo una abertura en uno de los frentes, anulándose también, un solo puesto de mando, y quedaron como cabeza de formación. En el principio también se les quitó a todos un trole de toma de corriente, y les proveyeron de los patines colectores de energía para uso del tercer riel, para lo que se recortaron un poco los faldones en la zona de los boguies, y se agrandaron los del frente para lograr mayor seguridad.

Llegaron al país con el esquema del Pacific Electric, techo plateado, dintel superior sobre ventanillas amarillo, lateral naranja con las clásicas franjas de mayor a menor en amarillo con filetes blancos. La moldura inferior también en blanco y los faldones amarillos. De igual modo estaban decorados los frentes donde el color naranja cubría dicho frente encontrándose las franjas amarillas concéntricas con el faro principal, y por debajo su número de orden en grandes caracteres. Sobre el lateral se distribuía la inscripción Pacific Electric con el número de orden en color amarillo.

Una vez en nuestro medio el color naranja es reemplazado por nuestro clásico marrón, pero se conservan las franjas laterales bajo las ventanillas y en el frente desaparece la inscripción original dando lugar a la sigla F.C.G.U. centrada en cada paño del lateral y su matrícula en tamaño menor junto a la puerta delantera, y en el frente en el mismo lugar de la anterior. No obstante alguna fotografía evidencia que algunos coches portaron su número del frente en otra posición.

Quizás por su relativa complejidad técnica, que los hacía diferentes al resto del parque, hacia fines de 1962 no quedaba ningún PCC en servicio. Tan efímera fue su vida sobre nuestros rieles que ni siquiera alcanzaron la renumeración que sus pares pudieron ostentar. Fuente: C.P. Darnaud en "Aquel FFCC de los Tranvías", revista Trenes & escalas Nº 8.

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Claudio

Increíble recuerdo de estos trenes, viajé siendo muy chico y los sigo recordando como si hubiera viajado ayer nomás. Me encantaba lo ágiles que eran, los asientos de pana "leopardo". Un conductor (padre de un amigo) me explicaba que se manejaban como un auto -pedales- pero el problema que tenían era que perdían las ruedas que estaban abulonadas (como un auto también).