Ferromodelismo
Ferromodelismo

Guía básica de ferromodelismo (IX)

Esta serie de artículos pretende servir de guía para aquellos que desean iniciarse en el apasionante mundo del modelismo ferroviario y construir su propia maqueta o tendido de trenes en escala.

Por Andrés J. Bilstein
Publicada el 30-06-2015

[Viene de nota anterior...] Un detalle del que prácticamente nadie quiere prescindir en su maqueta, aunque ésta represente un paisaje de llanura, son los cruces de vías a distinto nivel. Y aunque pueda parecer una tarea sencilla, haremos bien en cuidar ciertos detalles constructivos para lograr un resultado satisfactorio.

En todo ferrocarril real las rampas suponen un inconveniente en la adherencia: la resistencia que opone la carga que arrastra una locomotora no debe ser superior a la capacidad de adherencia de la misma; caso contrario, las ruedas de la locomotora patinarán y no logrará moverse. En la realidad este inconveniente encuentra solución incrementando el peso de la locomotora o echando arena sobre la vía. En una maqueta la solución puede ser incorporar aros de adherencia a las ruedas –algo que, como contrapartida, reduce los puntos de conductividad eléctrica entre la vía y el motor- pero incluso así, si la rampa es muy pronunciada, podemos llegar al extremo de dañar este último.

La máxima inclinación que podremos encontrar en la realidad –y únicamente en líneas secundarias- es de alrededor de un 5,2%. En la práctica, no deberíamos superar el 3% de inclinación aunque, en caso de absoluta necesidad, podemos llegar hasta el 5%. De todos modos, mas vale atenerse a un 2,5% para vías principales.

Es importante que entre una vía horizontal y un tramo en pendiente la transición sea progresiva a fin de evitar puntos de inflexión que provoquen resultados indeseados en la marcha. También debemos considerar que el esfuerzo de un tren aumenta considerablemente si la vía, además de estar inclinada, describe una curva, aumento que es proporcionalmente mayor cuanto mayor es el radio de la curva descripta.

Por lo tanto, si hemos previsto un desnivel del 3% en línea recta, tengamos en cuenta que esa misma cuesta no podrá sobrepasar el 2,5% de desnivel si es curva. Solo de esta forma lograremos una velocidad constante de los trenes tanto en línea recta como en la curva en cuestión.

Un error común consiste dejar poca altura sobre la vía (bajo un puente o en vías subterráneas), sea que vayamos a reproducir o no una catenaria. Aunque no tengamos intención de “electrificar” nuestra línea ni de utilizar vagones de gran porte, haremos bien en prever la suficiente altura por si en el futuro cambiamos de opinión. En escala H0, esta altura deberá ser de 8 cm como mínimo medida desde el lomo del riel, o 9 cm desde la base de la vía. En caso de playas ocultas o vías cubiertas, la altura deberá ser la suficiente para pasar nuestra mano en caso de eventuales descarrilamientos (15 cm aproximadamente).

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