La híbrida alemana
Con la aparición -y perfeccionamiento- del motor diesel a principios del siglo XX quedó claro cual tecnología sería sucesora al vapor en la locomotora. Pero desde el principio hubo un problema crucial: como transmitir la tracción a las ruedas. Se ensayó con cajas de cambios mas o menos convencionales, pero como era de esperar no había engranajes que aguantaran. Se probó con transmisiones hidráulicas, y la cosa mejoró bastante, pero no dejaba de ser compleja y costosa. La solución definitiva sería la transmisión eléctrica, reina indiscutida hasta el día de hoy. Pero hasta que los generadores y motores eléctricos lograron un grado de perfección aceptable, aparecieron múltiples intentos por suplir el problema. Uno de ellos fue el aplicado en la V3201 alemana de 1929, ingenioso engendro con alma de diésel y piernas de vaporera. La cosa funcionaba mas o menos así: el motor diésel (un MAN Lo6 Vu 45/42, de 6 cilindros y 1200 HP de potencia, originalmente desarrollado para submarinos) accionaba un enorme compresor de aire de 2 cilindros. Como sabemos, el aire eleva su temperatura al comprimirse, y aunque habitualmente es “enfriado” a costa de serpentinas y otros recursos, en este caso era recalentado aún más aprovechando los gases de escape y enviado finalmente a los cilindros laterales, como si de vapor se tratase… Ingenioso ¿no?



Debe ser el bicho mas raro que vi
ESO QUE PARECIA UN ENGENDRO, RESULTO SER UNA LOCOMOTORA HIBRIDA, PASO PREVIO A LA DIESELIZACION, ELECTRICA O HIDRAULICA.
MENTE BRILLANTE LA DEL ALEMAN QUE LA CREO EN 1929