Los aficionados del área Metropolitana de Buenos Aires pudieron disfrutar hoy de una visita poco habitual, cuando la General Motors GT-22CU #9710 de la empresa Belgrano Cargas S.A. arribó a Retiro Norte seguida por 11 vagones portacontenedores y 13 cubiertos. Diego Telesa “capturó” el paso del esperado tren por la estación Padilla, y nos lo muestra en el siguiente vídeo.
Eran 700 toneladas de hierro que habían recorrido sin frenos los últimos 2.000 metros y aunque su velocidad era ya de 38 km/h, por inercia la tromba era imparable; arrasó con los gruesos quebrachos plantados al extremo de los rieles, destrozó la mampostería del andén, abriendo un ancho surco, y atravesó la estación del Ferrocarril Mitre, en medio del estruendo y la polvareda. La locomotora quedó sobre la calle Corrientes, frente a la plaza Alberdi.
Eran las 10.10 del lunes 1 de febrero de 1965. El tren se llamaba “El Aconquija” y venían 726 personas de Buenos Aires. El inspector Nicolás Vicente Antonelli advirtió, a la altura de Muñecas, que iban demasiado fuerte. Fue a la locomotora, vio que iban a 100 km/h. y le preguntó al maquinista Babil Nuin qué pasaba. “No funcionan los frenos”, le contestó. “Me quedé mudo. A esa velocidad, la desesperación era lógica. Ibamos a reventar la estación y los coches, de seguro, tenían que montarse unos con otros”.
Antonelli hizo que se pusiera frenos en contramarcha en los 17 vagones. “Eran todos los vagones peleando contra la máquina”, dijo. Al llegar a la estación había disminuido la velocidad a 38 km/h, pero todo hacía pensar en la tragedia.
Un boletero, afuera, había pedido serenamente a las 300 personas que hacían cola para comprar pasajes que se ubicaran a los costados de los andenes. La locomotora pasó entre las dos filas de gente, se tragó parte de un quiosco de cafetería, golosinas y cigarrillos, parte de la boletería y la sala de encomiendas, salió por la puerta de entrada, derribó una columna, descendió las escaleras y se detuvo a pocos metros de la plaza Alberdi.
Antonelli cumplía 50 años. En una entrevista que le hizo LA GACETA en 1977 contó que festejó su cumpleaños en la comisaría 3a. “Mi Elsa me llevó la comida. La pobre, se imagina, había pensado que era una fiesta”. Y sí. Fue el accidente más raro de la historia ferroviaria argentina, porque pudieron morir cientos de personas y no hubo ni heridos. Apenas se encontraron debajo de un vagón un par de zapatos de mujer que saltaron de una valija.
“Yo tenía tan sólo cinco años, llegaba un tío de Buenos Aires. Algunas personas se acercaron a los que estábamos cerca de la vía y con mucha tranquilidad nos dijeron que nos pusiéramos a los costados bien pegados a la pared, pero sin decirnos lo que pasaba. Lo gracioso fue cuando baja mi tío del tren y ve de la forma que lloraba mi madre, y le dice ’ya está hermana no te emociones tanto por verme’”, recordó en LAGACETA.com la forista paula54 (Fuente: La Gaceta)
En el día de ayer, en este mismo espacio, reflexionábamos sobre el año que comenzamos a transitar mientras poníamos un voto de confianza a nuestro futuro ferroviario. La entrada fue ilustrada con un vídeo de Chucho Conte que mostraba el paso por Villa Urquiza del primer servicio del año con destino a Tucumán, un tren cuya longitud recordaba tiempos mejores de nuestros ferrocarriles y habla a las claras de una creciente demanada del servicio año tras año. Paradójicamente, y jalonando nuestras esperanzas (además de poner al descubierto falencias que siguen sin resolverse en aspectos clave como la infraestructura de nuestras líneas férreas) dicho tren descarriló en cercanías de la estación Díaz (provincia de Santa Fe) sin que se registraran heridos. Sin embargo, y como es tristemente habitual, los pasajeros debieron soportar molestias varias hasta poder arribar a su destino, sumando varios puntos a su anecdotario persona, y restando otros tantoas a la ya devaluada confianza que gran parte de la sociedad siente por el transporte ferroviario en nuestro país.
¿Otra batalla ganada por las corporaciones del transporte automotor? Queremos creer que no. Confiamos este tropiezo no jalone la concresión de los planes de crecimiento que de seguro el Gobierno Nacional, a través del organismo de aplicación respectivo, tiene en estudio para atender debidamente una demanda genuina del pueblo que representa.
Otro año comienza, y renovamos nuestra esperanza de un futuro próspero para nuestro país, especialmente en política ferroviaria. Los últimos sucesos no fueron demasiado alentadores en este sentido, pero confiamos el tiempo otorgue a nuestra clase dirigente la lucidez necesaria para comprender el papel insustituible del ferrocarril como herramienta de integración y desarrollo. Por nuestra parte deseamos a todos un 2012 de proyectos concretados, y agradecemos a Chucho Conte por compartir esta captura del primer servicio de Ferrocentral a la Ciudad de Tucumán en este año que comienza.
En la mañana de hoy partió de la estación Retiro el tren Nº 275 de la empresa Ferrocentral, frecuencia que se adiciona a los servicios que la misma prestaentre Buenos Aires y Tucumán. Como particularidad cabe señalar que el mismo está formado por coches de origen portugués (Sorefame) y es remolcado por la locomotora #319.334 (serie 319 ex Renfe), que luce el esquema de la SOFSE aunque le fueron agregados sendos “stickers” con el logo de la empresa de referencia. En la foto que acompaña esta nota podemos ver el paso de dicho tren por la estación Colegiales retratado por Tincho Ezequiel. Por otra parte, Diego G. Telesa capturó el siguiente video a su paso por el cruce a nivel de la Avenida Nazca, en Villa Pueyrredón


