Todo concluye al fin

Tren a La Plata en Villa Dominico, durante el último día del servicio traccionado. Foto de Teo Oscar.Y el momento llegó. Tal como había sido anunciado días atrás, desde hoy y por el término de noventa días rige la suspensión de los servicios en el corredor Plaza Constitución – La Plata a fin de completar la electrificación tantas veces postergada. Detrás de la discusión sobre la pertinencia de la medida (¿Era realmente necesario suspender por completo los servicios? ¿Se podría haber implementado un cronograma adaptado a las obras, tal como ocurrió en la electrificación de los corredores a Glew y Ezeiza en la década de 1980?) aflora, entre pasajeros habituales y ocasionales, un sentimiento ambiguo que se debate entre la satisfacción del ansiado progreso y la nostalgia que encierra todo fin de etapa y se manifestó durante todo el fin de semana en el espíritu de los aficionados al riel que se dieron cieta en cada andén, puente y terraplén para retratar las últimas imágenes del servicio traccionado diesel en la “vía Quilmes”. A modo de homenaje, desde este espacio compartimos una selección de imágenes para recordar distintos momentos en la historia de la “vía Quilmes”. (Hacer clic sobre cada imagen para ampliarla).

Tiempos del vapor en estación La Plata. Foto de Carlos Pérez Darnaud. Las Alsthom fueron, durante mucho tiempo, reinas de la vía Quilmes. Foto de Miguel A. Pignataro. Un local a cargo de una GAIA en el inconfudible paisaje de la estación Sarandí. Foto de Carlos Pérez Darnaud La pintioresca cabina de Bernal y una GM G-12W, una postal de la vía Quilmes. La llegada de los Push Pull anticipó, por algún tiempo, el progreso. Foto de Horacio Máspero. Las pequeñas General Electric fueron, también, habituales de La Plata. Foto de A. D. Moscaro. G-12 y coches Materfer, postal platense por excelencia. A principio de los 90 las G-22 se adueñaron de la vía Quilmes. Foto de Marcelo López. Uniformidad de colores en tiempos de Metropolitano.

La foto imposible (II)

Una vez más Juan Manuel Nuñez aporta un singular testimonio a “la foto imposible” al retratar una escena única y, posiblemente, irrepetible (la anterior fue esta otra). La imagen nos muestra una formación de coches eléctricos de origen portugués que llegaron a nuestro país en 2008 y, tras prestar servicio durante algún tiempo en los ramales electrificados de la línea Roca fuero luego convertidos en coches remolcados para servir el servicio diferencial entre Plaza Constitución y La Plata hasta ser reemplazados por los nuevos trenes de origen chino. Por supuesto la estación que vemos en la foto no forma parte de ninguno de los corredores donde estos coches circularon y ni siquiera se encuentra activa al día de hoy. La curiosa composición tuvo lugar el pasado 6 de marzo durante el operativo de traslado de diverso material rodante concentrado en diversos depósitos (Remedios de Escalada, Llavallol) al taller La Plata del ex FCPBA (en cercanías de la estación Gambier) para dar lugar a los trenes eléctricos chinos cuyo arribo a nuestro país se prevé para el año en curso.

Sorefame en circunvalacion

Se construirán las paradas para el tren universitario

Tren universitario La PlataEl ministerio de Infraestructura de la provincia de Buenos Aires abrirá el 29 de este mes la licitación pública para la construcción de los siete apeaderos (paradas) del tren universitario. Así lo confirmaron en la víspera desde la dirección de Proyectos Especiales de esa cartera -dependencia a cargo de la obra- y desde la subsecretaría de Planeamiento y Obras de la UNLP.
“De este modo se dará un paso muy importante en la concreción de la iniciativa del tren”, opinó el subsecretario de Planeamiento de la casa de estudios superiores, Diego Delucchi, quien anticipó que del acto participarían autoridades de los otros dos “actores centrales del proyecto”, es decir, la secretaría de Transportes de la Nación y la Municipalidad de La Plata.
La resolución del llamado a licitación especifica que “el presupuesto oficial (de la obra) asciende a la suma de 1.299.227 pesos”. A esa suma hay que agregarle, en concepto de “ampliaciones e imprevistos”, 129.922 pesos; otros 12.922 pesos para “dirección e inspección”, y 38.976 pesos para “la reserva” establecida por ley. Así, la cifra final será de 1.481.118 pesos, una inversión que correrá por cuenta de la cartera de infraestructura provincial.
El plazo de ejecución de los trabajos, una vez ajudicados, será de noventa días.
Los apeaderos estarán ubicados a la altura de las facultades de Arquitectura, Informática, el Observatorio, Medicina y Periodismo, diagonal 73 y el Policlínico San Martín, donde el proyecto original del tren universitario establece la parada final (ver gráfico).
En cuanto a los vagones, que como se informara oportunamente serán adquiridos por el gobierno nacional a la empresa Tecnotren, Delucchi indicó que “la secretaría de Transportes ya se puso en contacto con la firma para avanzar en ese sentido”.
El material rodante es un trencito de fabricación nacional y de última generación que hoy en día está siendo utilizado en Paraná, Entre Ríos. El servicio tiene la ventaja de que ya está homologado desde el punto vista técnico, y además se puede utilizar un vagón o adosarle fácilmente uno o dos más.
“Mientras se construyen las paradas se podrá ir avanzando en la adquisición de la maquinaria. Teniendo en cuenta los tiempos legales que deben cumplir las licitaciones, estimamos que existen posibilidades reales de poner el tren en marcha a mediados del año entrante”, proyectó Diego Delucchi.
El arquitecto dijo, en cuanto a la prueba de rigor, que podrá llevarse a cabo “sin inconvenientes” debido a que la empresa cuenta con un vagón a disposición. Sólo falta el visto bueno de Nación.
En tanto, la Municipalidad continuará manteniendo la limpieza de las vías y avanzará en la señalización de lo cruces con calles y avenidas, especificó. (Fuente: diario El Dia)

Otra de tranvías

Tranvias en La PlataUn par de posts atrás les contaba del libro “Tranvías de Rosario” de Mariano Antenore. En esta ocasión, hago mención de otro recientemente publicado por editorial Dunken titulado “Los Tranvías que yo he visto” en el que Jorge Raúl Girbal nos invita a conocer los tranvías de la ciudad de La Plata, en la que corriera el primer tranvía eléctrico de nuestro país.
El libro, que no pretende ahondar en datos históricos ni estadísticos, es mas bien una recopilación vivencial de su autor donde, sin embargo, podremos encontrar un pormenorizado detalle de los recorridos y hasta de algunos modelos de coches utilizados.
Desconozco si se consigue en Buenos Aires, yo lo compré en La Plata por 18 pesos y aunque no es una obra de rigor técnico ni histórico me resultó por demás interesante y se ganó un lugar en mi biblioteca temática.