Los coches motor Wickham del Ferrocarril del Sud

0
113

Mientras las empresas ferroviarias argentinas no habían logrado aún recuperarse de las consecuencias que dejara la crisis económica mundial que tuvo lugar a finales de la década de 1920, un nuevo protagonista –el transporte automotor de pasajeros- cobraba relevancia en los caminos de nuestras pampas amenazando el modelo de negocios que había justificado su existencia desde mediados del siglo XIX. Intentando remediar esta situación, las empresas comenzaron a ensayar diversos tipos de coches motor a fin de mejorar las prestaciones en cuanto a flexibilidad, velocidad y comodidad de sus servicios.

Fue con este propósito que en 1939 el Ferrocarril del Sud encargó a la firma británica Wickham Car Co. Ltd. seis vehículos automotores con capacidad para 36 pasajeros, baño y cabina de conducción en ambos extremos, propulsados por un motor naftero Lincoln Zephir de doce cilindros en “V” y ciclo de cuatro tiempos. Identificados CM 51 a CM 56, fueron asignados al depósito base Maldonado (Bahía Blanca) y puestos en servicio entre Bahía Blanca (FCS) y Tres Arroyos, J.E. Barra, Dorrego, Barrow y Coronel Suárez. En 1952 tres coches (CM 51, 52 y 53) fueron retirados del servicio público y convertidos en vehículos de servicio interno, identificados como O.257, O.258 y O.259.

Hacia 1976 este último fue nuevamente reformado en las instalaciones del depósito diesel Temperley, devolviéndole las plazas originales y reemplazando su planta motriz original por otra Ford de 8 cilindros en V. Decorado en colores naranja y plateado fue trasladado a Tandil donde durante varios años tuvo a su cargo el traslado del personal entre esa estación y la playa Tandil Cargas. Tras su radiación fue trasladado al depósito Empalme Lobos donde permaneció varios años esperando la conformación de un museo nacional ferroviario cuyo objetivo de preservación nunca terminaría por concretarse. Los otros vehículos no correrían mejor suerte, y serían presa del impiadoso soplete del progreso a mediados de los ’90 en Tolosa y Temperley.

 

Apasionado por la divulgación del pasado y presente de los ferrocarriles participó y dirigió diferentes propuestas editoriales temáticas durante los últimos veinte años. Es socio activo y colaborador de la Asociación Amigos del Tranvía y miembro fundador del Círculo Ferromodelista Sud.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Por favor ingrese su nombre.