Guía básica de ferromodelismo (I)

285

El modelismo ferroviario muy  posiblemente esté entre los hobbies que más han crecido en los últimos años. Cada día más gente se acerca a este apasionante mundo de trenes en miniatura descubriendo un universo cautivante, pero cuyas múltiples facetas pueden ser desconocidas complicadas y hasta confusas para quien se inicia. Con el objetivo de ayudar en la toma de decisiones evitando errores que puedan llevar a una segura frustración, proponemos esta serie de notas a modo de guía inicial sobre los aspectos más significativos del ferromodelismo.

Será de suma importancia, antes de aventurarnos a la adquisición de material rodante o dar los primeros pasos constructivos, destinar tiempo para observar, leer e interiorizarnos en los múltiples aspectos que comprende contar con nuestro propio ferrocarril modelo. No menos importante es la experiencia que debemos ir adquiriendo a lo largo de los pasos que sigamos: no podemos pretender que nuestro primer proyecto de tendido se asemeje a esas grandes maquetas que podemos ver en una exposición, revista o sitios web. Por este motivo cabe pensar en la posibilidad de realizar en primer lugar una maqueta simple, sin demasiadas pretensiones dónde podamos aprender las técnicas básicas, como la carpintería, la electricidad y/o electrónica, la decoración, etc.

La elección de la escala

El primer paso, previo a cualquier otro, será elegir la escala con la deseamos empezar. Usualmente esta decisión marcará el futuro de nuestra afición, si bien es cierto que en ocasiones encontramos aficionados que disponen de más de una maqueta para poder coleccionar modelos de distintas escalas. Pero casos poco comunes a parte, veamos qué información se necesita para la elección de la escala.

Como sabemos, todas las piezas que integran una maqueta son una réplica a escala del modelo original. Esta escala se calcula mediante el cociente de dos magnitudes: la medida del objeto real entre la medida del objeto reducido. De esta manera, obtenemos las diferentes y más habituales escalas utilizadas en modelismo ferroviario como son: 1:22.5, 1:32, 1:45, 1:65, 1:76, 1:87, 1:120, 1:160, 1:154 y 1:220.

Por otra parte, en el mundo del ferrocarril no todos los anchos de vía son iguales. El ancho de vía más utilizado es el internacional (1.435 mm) aunque, por ejemplo, en nuestro país se utiliza mayormente el ancho de 1.676mm y luego también los anchos más estrechos (vía métrica, vía estrecha, industrial, etc.). A los diferentes anchos de vía les denominamos trocha.

De lo antedicho podemos concluir que nuestro ferrocarril modelo debe combinar tanto escala como trocha. Así pues, una misma escala puede disponer de más de una trocha. En muchos países el ancho estándar de la red no corresponde con el ancho Internacional de 1435 mm (tal el caso de Argentina, como antes señalamos). En el mundo del modelismo a escala se equiparan los dos anchos tomando como referente el ancho internacional.

La elección de la escala y la trocha estarán condicionadas por diferentes circunstancias:

Espacio disponible: Un motivo importante durante la elección de la escala es el espacio disponible para nuestra maqueta.

Tipo de instalación: También influirá mucho el tipo de maqueta que deseemos reproducir. Si tenemos, por ejemplo, 1×3 metros de superficie y deseamos reproducir una gran estación terminal, es evidente que con escalas mayores que la escala N será imposible.

Posibilidades económicas: Es importante sospesar nuestra economía. Las escalas más usuales (HO y N) serán más asequibles puesto que la producción es mayor.

Nivel de detalle de los modelos: Está claro que la escala más pequeña del mercado (la escala Z) no contará el nivel de detalle ni el realismo que una locomotora escala II realizada en latón y que funciona con vapor real. Por ello, a la hora de elegir la escala, debemos tener en claro que grado de detalle queremos para nuestros modelos.

Otro aspecto no menos importante es la cantidad de material que ofrece el mercado para cada escala. Actualmente, la escala reina es la HO, con una producción de material muy abundante y superior a las demás, tanto en modelos de material rodante como en material de decoración. Le sigue la escala N que poco a poco va ganando y luego, de lejos, las siguen las escalas menos comunes y más exclusivas, como la Z, la 0, etc. [Seguir leyendo]

Apasionado por la historia ferroviaria y su divulgación, durante los últimos veinte años participó en la producción de diversas iniciativas editoriales temáticas. En la actualidad dirige el sitio Portal de Trenes, es miembro activo de la Asociación Amigos del Tranvía y fundador del Círculo Ferromodelista Sud.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here