Las primeras locomotoras diesel del Ferrocarril del Sud (primera parte)

451

Hacia 1928 el creciente tráfico suburbano de Buenos Aires motivó a la Junta de Directores y Gerentes del Ferrocarril del Sud a pensar seriamente en la electrificación, tal como había ocurrido ya en los ferrocarriles Oeste y Central Argentino. Esto habría sido una obra de gran magnitud que involucraría una inversión de capital considerable. Sin embargo, por la misma época, la hasta entonces próspera era de los ferrocarriles estaba empezando a mostrar signos de debilitamiento, de modo que había una natural renuencia a avanzar en tal sentido hasta que se estudiaran otras posibles alternativas. Por entonces el desarrollo de la tracción diesel-eléctrica estaba prácticamente en sus inicios, existiendo sólo algunas unidades experimentales alrededor del mundo.

Fue entonces cuando entró en escena Pedro C. Saccaggio, Ingeniero Mecánico en Jefe del FCS, quien concibió la idea de diseñar y operar trenes equipados con motores eléctricos de tracción convencionales, los que obtendrían la energía de sendos motores diesel instalados en la propia formación. De esta manera se podría cumplir un servicio casi igual al que sería posible con la electrificación, claro que sin la inversión de capital que significaba la instalación de este último sistema.

Como primer paso y con el objeto de adquirir alguna experiencia directa con la tracción diesel eléctrica bajo condiciones locales, se ordenaron dos pequeñas locomotoras incluyendo motores diesel y equipamiento eléctrico de fabricantes que ya habían probado su prestigio. Chasis, carrocerías, etc., fueron especificadas por el ferrocarril, incluyendo, por ejemplo, ruedas estándar de coches y vagones de 952,5 mm de diámetro, paragolpes y ganchos normalizados, etc. Contaban con dos boguies de dos ejes cada uno.

Ambas unidades fueron construidas por la Metropolitan Carriage & Wagon Company y entregadas en 1929. La primera, identificada como CM 201, fue equipada con una planta motriz Beardmore de 8 cilindros que desarrollaba 370 HP a 700 revoluciones por minuto. En este caso, la elección del motor estuvo influenciada por el exitoso rendimiento que tuvieron en los ferrocarriles de Canadá y España durante muchos años. La segunda, Nº CM 202, se equipó con una planta motriz diesel Sulzer de 6 cilindros que desarrollaba 420 HP a 650 revoluciones por minuto. Se llevaron a cabo numerosas pruebas y ambas locomotoras mostraron un alto nivel de confiabilidad. En una ocasión, la Nº CM 201 hizo el viaje más largo sin escalas realizado hasta entonces en Sud América, desde Buenos Aires a Neuquén (1194 km). Esta marca fue seguida por otros viajes exitosos sin escalas llevados a cabo en Canadá por unidades equipadas con la misma marca de motores diesel. (Continuará)

Apasionado por la historia ferroviaria y su divulgación, durante los últimos veinte años participó en la producción de diversas iniciativas editoriales temáticas. En la actualidad dirige el sitio Portal de Trenes, es miembro activo de la Asociación Amigos del Tranvía y fundador del Círculo Ferromodelista Sud.

1 Comentario

  1. hola mira yo quiero educar gente desposeida en el arte ferrocarrilero titulo base ingeniera electronica experiencia docencia y ferrobaires que necesito una entrevista asi aca en rio negro nos recibe el vicegobernador pedro pesatti

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here