Los Lacroze suburbanos (primera parte)

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Los hermanos Julio y Federico Lacroze iniciarían en 1870 su primera empresa de tranvías de tracción a sangre: el “Tramway Central” y su apellido quedaría a partir de ése momento, definitivamente ligado a la historia del tranvía de Buenos Aires.

El 13 de junio de 1906 se crea la “Compañía de Tranvías Lacroze”; que comprendería desde entonces los servicios tranviarios de la zona urbana; y el 11 de octubre de 1906 nace a su vez el “Ferrocarril Central de Buenos Aires” para la explotación de los servicios suburbanos, dando forma a una extensa red tranviaria que el 10 de marzo de 1907 inauguraría sus servicios electrificados en reemplazo de la tracción animal. Poco más de un año después, el 27 de mayo de 1908, se habilita el servicio suburbano electrificado hasta el pueblo de San Martín y el 30 de noviembre de 1914 se inaugura otro servicio suburbano, ésta vez hasta Campo de Mayo.

Esta compañía se inclinó por material de procedencia norteamericana, y seleccionó dos modelos principales que encargó a la conocida y prestigiosa casa “J.G. Brill & Co.”: coches de dos ejes para los servicios urbanos y coches de 4 ejes para servicios suburbanos. Estos últimos, que llegaron a nuestro país en varias tandas entre 1907 y 1914 hasta alcanzar las 51 unidades, contaban con capacidad para 44 pasajeros sentados y estaban equipados con bogies del tipo 27 E, cada uno de los cuáles portaba dos motores de 50 H.P. lo que les confería una potencia total de 200 H.P.; también traía provisto el sistema de frenos de aire “Chirstensen” y dado la longitud del vehículo poseía dos “trolleys” de toma de corriente. Tenían una longitud de 13 metros, un ancho de 2,50 m. y una altura de 3,73 m., la distancia entre ejes de cada bogie era de 1,98 m. con un peso total de 18 toneladas.

Las  primeras cinco unidades (numeradas 151 al 155) fueron embarcadas en su país de origen en abril de 1907, conjuntamente con algunos otros de dos ejes, y al ser recibidos por el ferrocarril comenzaron a prestar servicio entre el entonces pueblo de San Martín, y el cruce de las calles Reconquista y Corrientes (entonces angosta), en la Capital Federal. Entre 1910 y 1912, se habilitó el servicio eléctrico a Campo de Mayo y nuestros Brill corrieron en pos de ese nuevo itinerario, pero no lo hicieron solos, pues dado el creciente tráfico de pasajeros, compartieron las vías con sus hermanos menores, de dos ejes.

El rápido aumento de la demanda obligó a la compañía a comprar mas vehículos y durante arribaron más coches en dos partidas: la primera con los numerados del 156 al 170 (15 tranvías), y la segunda con los numerados desde el 421 al 451, (31 tranvías). Vale decir que desde mediados de 1907 hasta fines de 1908 fueron incorporados al servicio de pasajeros cincuenta y un coches de bogies. [Ir a la segunda parte]

 

 

Apasionado por la divulgación del pasado y presente de los ferrocarriles participó y dirigió diferentes propuestas editoriales temáticas durante los últimos veinte años. Es socio activo y colaborador de la Asociación Amigos del Tranvía y miembro fundador del Círculo Ferromodelista Sud.

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