La clase CS9a del Ferrocarril Central Argentino

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La partida de J.P. Crouch en 1919 y la asunción en su reemplazo de Mervyn F. Ryan al frente de la jefatura de mecánica del F.C.C.A. representó el regreso de la utilización de la doble expansión de vapor con el sistema “Compound” de alta y baja presión, que pese a que estaba en trance de desaparición en otros ferrocarriles en el Central Argentino se lo retendría y alcanzando límites insospechados.

Una de las tareas que emprendió Ryan fue la aplicación del Compound a las locomotoras cargueras de rodado 4-6-0 Clase CS6 introducidas por Crouch en 1915; de esto surgió la clase CS6a de 1920 que luego de algunos problemas de ajuste de distribución alcanzaría un éxito rotundo. Hacia 1925 se hizo notar la necesidad de locomotoras para cargas con capacidad para desarrollar mayores velocidades y peso adherente; este desafío fue abordado por el nuevo ingeniero en jefe William Percy Deakin, quien revisando los diseños de Ryan concibió una serie de locomotoras con similares características en cuanto a los cilindros de 533 mm. de diámetro de alta presión y 800 mm. de baja presión de la Clase CS6a pero elevando la presión de la caldera de 180 a 200 libras por pulgada cuadrada (12,65 a 14,06 kg/cm2), aumentando el diámetro de las ruedas motrices de 55½ pulgadas (1.410 mm.) a 62 pulgadas (1.575 mm.) y rematando con el gran paso de transformar las máquinas de configuración 4-8-0 al tipo 2-8-2 Mikado mejorando la distribución de pesos y la dinámica general de las unidades. De esta manera fue creada la Clase CS8a con 40 unidades fabricadas entre 1926 y 1928 por Beyer Peacock y Robert Stpehenson.

Pero aún habría más. Hacia finales de la década de 1920 se hizo sentir la necesidad de una partida suplementaria de máquinas afines pero con mayor poder tractivo; siendo imposible aumentar más las dimensiones de los cilindros (especialmente el de baja presión, que con 800 mm. de diámetro ya estaba al filo del gálibo admisible) y no considerándose conveniente aumentar la presión de la caldera (que implicaría el rediseño del conjunto de cilindros alta-baja presión, introduciendo nuevas medidas que alterarían la estandarización propiciada desde tiempo atrás) se recurrió a reducir el diámetro de las ruedas motrices retornando a la medida de 55½ pulgadas empleada en las clases C6a y CS6/CS6a, que amén de algunas reformas menores en distancias entre ejes en la unidad motriz, resultaron en la nueva Clase CS9a que por lo demás fisonómicamente era muy afín a su inmediata predecesora, con ténderes de 6000 galones (27.276 litros) y capacidad para carbón de 8 toneladas largas (8.128 kilogramos) de carbón y conformada por 20 unidades fabricadas en 1930 por The Vulcan Foundry de Newton-le-Willows, Lancashire, siendo la última incorporación de máquinas cargueras antes de la nacionalización ferroviaria de 1947-48.

La fotografía de la cabecera ilustra a la tercera integrante de la serie (Nº 873) exhibida en fábrica antes de su embarque al País. Lamentablemente ningún ejemplar ha sobrevivido, habiendo sido tempranamente retiradas de los servicios entre la segunda mitad de la década de 1950 y principios de la siguiente, sustituidas por las nuevas Diesel-eléctricas y algunas hermanas de otras clases que fueron conservadas en operación durante más tiempo.

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