Retiro: la estación que debió haber sido… y no fue

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En esta imagen publicada en 1915 cuando la inauguración de la nueva estación Retiro del Ferro Carril Central Argentino, se visualiza la integridad del proyecto original, aunque ejecutado hasta entonces en el sector señalado en la parte inferior, quedando pendiente de ejecución la instalación del tercer cobertizo (que quedaría situado al Oeste de los dos existentes) para el cual incluso se previó el espacio necesario en el amplísimo ambiente del Hall Central.

Al contrario de lo que señala una leyenda urbana al respecto, la no inclusión del tercer cobertizo en la obra inaugurada en 1915 no fue consecuencia de la pérdida de su estructura metálica en el hundimiento del buque que lo transportaba durante la guerra submarina declarada por Alemania durante el transcurso de la “Gran Guerra” iniciada en 1914, sino que fue prevista su incorporación en una “futura extensión” cuando las necesidades del tráfico lo hicieran necesario.

En cuanto al resto del edificio principal hacia la esquina de Ramos Mejía y Avenida del Libertador y el frente sobre esta última, su construcción debía principiarse apenas se concluyese la demolición de la antigua estación del F.C. del Norte y sus dependencias anexas; lamentablemente, apenas completadas estas tareas la empresa suspendió las construcciones dada la precaria situación económica por la conflagración europea y sus efectos tanto sobre la capacidad de obtener nuevas suscripciones de capitales en Gran Bretaña como por la pronunciada caída del tráfico ferroviario en nuestro país.
Solo se mantuvieron en marcha -aunque notoriamente reducida la intensidad de los trabajos- algunas otras construcciones de importancia que el F.C.C.A. estaba emprendiendo entonces, como la conclusión de los nuevos Talleres Pérez, la nueva estación en Córdoba y la electrificación de la línea a Tigre C.

Es interesante señalar que cuando regresó la Prosperidad a mediados de la década de 1920, el Central Argentino consideró completar la estación Retiro tanto en su frente sobre Avenida del Libertador como el agregado de otras plataformas y probablemente el tercer cobertizo inicialmente previsto. Para ello incidió tanto que la operación de sus servicios ya estaba alcanzando un límite con las vías y espacios disponibles, como la presión gubernamental para completar la obra y la oportunidad que surgió por la necesidad de la empresa del F.C. de Buenos Aires al Pacífico de construir su edificio definitivo en Retiro luego de haber cancelado su proyecto inicial de construirlo en el solar que ocuparía el “Luna Park” y sus aledaños.

Las negociaciones se mantuvieron durante algún tiempo con altibajos, pero quedaron canceladas con la brutal caída de la economía mundial a partir de 1929. Ya superada la Crisis durante la segunda mitad de la década de 1930, el Central Argentino pondría manos a la obra iniciando la construcción del gran edificio en la esquina de Libertador y Ramos Mejía, con el objetivo de reasentar allí las oficinas administrativas que a principios de siglo había radicado en el palaciego edificio de 25 de Mayo y Bartolomé Mitre.
El proyecto de la Tercera Nave de Retiro quedó postergado para mejor oportunidad…

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