La vuelta del Provincial (que no fue)

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Desde su cierre en 1976, los rumores de reapertura del ramal P1 (Avellaneda – La Plata del ex F.C. Provincial de Buenos Aires) sobrevolaron el ambiente de la ferroafición con regular periodicidad, en general coincidente con la proximidad de alguna fecha electoral. Pero veinticinco años atrás la promesa cobró una nueva dimensión cuando un pequeño y variopinto tren llegó silencioso a la estación Avellaneda para transportar al mismísimo Gobernador de la Provincia de Buenos Aires (en la figura de Eduardo Duhalde) en un viaje de reconocimiento  por el ramal.

En rigor la aventura sólo podía alcanzar la estación Gobernador Monteverde ya que la caída de un puente algunos kilómetros más adelante pocos años antes había desconectado definitivamente el ramal de su cabecera original en la capital bonaerense. Aquel diminuto convoy (compuesto por la General Electric “Cooper” Nº 5707, un coche clase única del servicio local y un coche de primera clase para trenes de larga distancia) constituyó por varios días la atracción de los entusiastas del riel que fueron desfilando -cámara en mano- para retratar su inédita presencia.

Finalmente, una mañana gris de febrero de 1992 (más específicamente el día 13) el icónico tren inició su marcha por los rieles oxidados del conurbano sur llevando a bordo a las autoridades provinciales y nacionales (entre los que se encontraban, además del entonces Gobernador Dr. Eduardo Duhalde, el ex interventor de FA Ing. Tressa, dirigentes de La Fraternidad, el jefe de la estación Avellaneda, de apellido Garaventa y Aldo Torres, de la oficina de movimiento de Buenos Aires) junto un puñado de esperanzas con mucho de intencionalidad política y poca justificación.

El arribo a Gobernador Monteverde, tras una hora y diez minutos de viaje, tuvo lugar entre una pequeña multitud de curiosos que celebraron la llegada del tren con más expectativa que certeza sobre la naturaleza de tan inusual visita. Lo que sigue es fácil de imaginar: las autoridades se despidieron del público con marcado entusiasmo para abordar presurosos sus propios vehículos (el Gobernador fue el más favorecido: un helicóptero de la Gobernación Bonaerense lo esperaba al costado de la playa de maniobras para llevarlo a su despacho en la capital bonaerense) mientras los vecinos regresaban lentamente a sus hogares, entusiasmados con otra promesa que no tardaría en quedar -como tantas veces-  definitivamente olvidada.

Y entonces comenzó para los aficionados la mejor parte de la jornada. Con suma precaución por el estado de la vía, la Cooper cambió de cabecera y, debido a la inexistencia de mesa giratoria, acopló invertida al tren e inició el lento peregrinar de regreso a su base (Boulogne) vía Avellaneda – Empalme Ribera – Puente Barraca Peña – Casa Amarilla – Puerto de Buenos Aires posibilitando tomas únicas e irrepetibles como las que ilustran esta nota.

Concluida la jornada, la indiferencia volvería a adueñarse del provincial al menos por una década, cuando otro proyecto oficial (bajo la gobernación de Felipe Solá) contemplara el emplazamiento de un servicio de trenes eléctricos de trocha ancha que correrían sobre un viaducto elevado en toda su extensión. El costo de tamaña obra sería financiado con el aprovechamiento comercial e inmobiliario de las tierras a nivel y enlazarían con las vías de la línea Roca en Avellaneda, donde estaba previsto el emplazamiento de una estación de transferencia multimodal que, por supuesto, nunca se concretó.

La última mención oficial a la recuperación del provincial tuvo lugar en abril de 2014 y fue otra vez el Gobernador de la Provincia (esta vez Daniel Scioli) quien, durante el acto de apertura del periodo de sesiones ordinarias de la Legislatura bonaerense, aseguró: “Desde Buenos Aires, en una trocha abandonada por tres décadas entre La Plata y Avellaneda, desarrollaremos con capitales privados el Tren del Sur, para diez millones de pasajeros potenciales al año”. Pero ni los capitales privados ni los diez millones de pasajeros volverían a saber de la iniciativa, que se agotó incluso antes de comenzar la campaña presidencial mientras las intrusiones se aceleraron al ritmo de la crisis económica y social, sumiendo en el olvido el ramal que más veces estuvo en boca -pero no agenda- de nuestra clase dirigente.

Apasionado por la historia ferroviaria y su divulgación, durante los últimos veinte años participó en la producción de diversas iniciativas editoriales temáticas. En la actualidad dirige el sitio Portal de Trenes, es miembro activo de la Asociación Amigos del Tranvía y fundador del Círculo Ferromodelista Sud.

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