Los trenes eléctricos Japoneses del Ferrocarril Sarmiento (primera parte)

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Una novísima formación luciendo la decoración original a punto de cruzar el paso a nivel de la calle Carrasco en Floresta.

Cuando a fines de la década de 1940 son nacionalizados nuestros ferrocarriles, el material rodante mostraba, en general, claros signos de agotamiento. Los corredores urbanos, por otra parte, experimentaban un crecimiento exponencial de pasajeros transportados lo que agravaba la situación. El flamante ferrocarril sarmiento no fue ajeno a esta situación, y por ello a mediados de la década de 1950 el Ministerio de Transportes de la Nación encargó a un consorcio japonés la provisión de 55 vehículos eléctricos para atender el corredor Once de Septiembre/Plaza Miserere – Moreno.

Se trataba de vehículos de elevado confort con importantes adelantos técnicos y de seguridad, destacándose principalmente las puertas de acceso de accionamiento neumático con sistema de enclavamiento, que impedía al tren iniciar su marcha si alguna de ellas no había sido cerrada. Otra característica sobresaliente era el equipamiento de radio, que proveía música funcional e información a los pasajeros, y para cuyo funcionamiento los coches contaban con una antena que se destacaba sobre su frente.

Todos los coches eran motrices, equipados con dos motores de tracción de 150 hp cada uno montados ambos en el boguie más cercano a la cabina de conducción. Su capacidad era de 68 asientos, excepto los coches provistos con furgón que contaban con 60 plazas.

Llegaron al país decorados en color plateado, con una gruesa franja azul que recorría los laterales y remataba en los frentes en forma de «v». Sobre las ventanas centrales de los laterales se leía «Domingo F. Sarmiento» en grandes letras doradas con sombra negra. de igual forma (aunque de tamaño menor) se leía la identificación de cada unidad, consistente en el número correspondiente seguido de la letra «E» (por eléctrico).

Un coche con furgón en estado original. Nótese la antena de radio sobre el frente.

La inauguración oficial tuvo lugar el 3 de junio de 1956, y enseguida comenzaron a correr en formaciones de ocho coches compartiendo la vía con los antiguos coches ingleses carrozados en madera que se resistían a desaparecer. Tres años después llegaron 11 coches más, a los que se sumaron 90 unidades en 1961 y otras 90 el año siguiente. Aunque similares a los anteriores, se diferenciaban principalmente por la ubicación de los equipos de ventilación que se desarrollaban a lo largo del techo en lugar de ubicarse en un domo central.

Todos los coches tenían freno de aire comprimido que operaba en combinación con otro del tipo electrodinámico. El dispositivo hombre muerto era accionado mediante un gran pulsador ubicado en el propio controller, que contaba con cuatro puntos de marcha. Cada vehículo estaba provisto de un compresor a pistón marca Westinghouse para proveer de aire al sistema de frenos, puertas, bocinas y otros dispositivos accionamiento neumático. La conexión eléctrica entre coches se realizaba a través de cables conectados a receptáculos frontales.

Operaban con una tensión de 800 V de corriente continua para tracción, que era reducida a 110V para iluminación que se complementaba con sistemas de iluminación de emergencia con baterías, compuesto por tres artefactos para el salón de pasajeros  y doble juego de luces rojas de cola. [Seguir leyendo]

 

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